Guía deportiva

Promocionales para el Buen Fin y fin de año: el calendario real

El regalo corporativo de diciembre se decide en septiembre. Cuándo cierra cada fecha, qué se agota primero y cómo evitar el sobreprecio de última hora.

Hipermarca Hipermarca 8 min de lectura
Manos abriendo una caja de regalo corporativa con listón
Foto de Виталий Литвинец en Unsplash

Hay una conversación que se repite cada primera semana de diciembre y que siempre empieza igual: «necesitamos algo para la posada, ¿qué alcanza?». La respuesta a esas alturas ya no es la mejor opción, es la que queda.

Todo lo que se decide en septiembre cuesta menos, llega antes y se ve mejor. Este es el calendario, contado hacia atrás.

Las tres fechas del último trimestre

No es una temporada, son tres, y se enciman.

  • El Buen Fin, a mediados de noviembre. Material de punto de venta, señalización, playeras de staff, artículos de campaña.
  • La posada, entre la segunda y tercera semana de diciembre. Regalo para el equipo interno.
  • El cierre con clientes, que va de finales de noviembre a la primera quincena de diciembre. Regalo externo, casi siempre el que más cuidado necesita.

Las tres consumen la misma capacidad de producción y las mismas existencias. Por eso noviembre es el mes más apretado del año, y por eso decidir en septiembre no es exageración.

El calendario, hacia atrás

Producción estándar: 7 a 12 días hábiles desde la aprobación del diseño. A partir de ahí:

  • Material del Buen Fin: aprobado a más tardar a mediados de octubre.
  • Regalo de posada: aprobado la primera semana de noviembre.
  • Regalo a clientes con envío foráneo: última semana de octubre, porque la paquetería de diciembre también se satura.

Y una nota que ahorra disgustos: esas fechas son de aprobación, no de primer contacto. Cotizar y diseñar toma su propio tiempo, sobre todo si el arte tiene que pasar por dirección.

Qué se agota primero

Siempre lo mismo: negro, blanco y marino en tallas M y G. Son los que pide todo el mundo para uniforme de staff y regalo corporativo, y son los primeros que desaparecen del inventario del proveedor.

De ahí sale el consejo más útil de este texto: confirma existencia del color antes de presentar el diseño a dirección, no después. Rehacer una propuesta aprobada porque el marino ya no está es una semana perdida en el peor momento del año.

El regalo que sí se usa en enero

La medida de si un regalo corporativo funcionó no es la cara del día que se entrega. Es si la persona lo sigue usando en enero.

Lo que pasa esa prueba tiene algo en común: resuelve algo. Un termo de acero de buena capacidad entra a la rutina diaria. Una sudadera se usa si el diseño aguanta salir a la calle.

Y lo que la falla también tiene algo en común: grita marca. Es contraintuitivo, pero un logo enorme reduce la exposición en vez de aumentarla, porque el objeto no sale de la oficina. Un logo discreto en una prenda que la gente sí se pone genera muchísimas más impresiones que uno grande en algo que se queda en el cajón.

Para armar el número antes de comprometerlo, está cómo armar el presupuesto de promocionales.

Dividir el pedido en dos entregas

Una opción que poca gente pide y que casi siempre conviene: cotizar una sola producción y programar dos salidas. Una en noviembre para lo que se usa en campaña, otra en diciembre para el regalo.

Aprovechas el precio por volumen sin tener cajas ocupando tu bodega seis semanas, y sin el riesgo de que el material de diciembre se «preste» en noviembre y luego falte.

Lo que conviene decidir esta semana

  • Cuántas personas en el regalo interno y cuántos clientes en el externo.
  • Si va a haber material de punto de venta para el Buen Fin.
  • Un rango de presupuesto por persona, aunque sea aproximado.
  • Si hay envíos foráneos y a cuántas ciudades.

Con esos cuatro datos sale una cotización comparable, y ya con ella se decide con calma en octubre en vez de resolver en diciembre.

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PREGUNTAS FRECUENTES

¿Cuándo hay que pedir los regalos corporativos de fin de año? +

En septiembre u octubre. Si la entrega es en la posada de mediados de diciembre, el pedido debe estar aprobado a más tardar la primera semana de noviembre para entrar en producción estándar. Pero conviene decidir antes: en noviembre se junta el material del Buen Fin con el de fin de año y las existencias de colores se adelgazan.

¿Por qué sube el precio si pido en diciembre? +

No es que suba la tarifa: es que en diciembre lo que queda disponible es lo que nadie pidió antes. Se agotan los colores más comunes, hay que resolver con lo que hay y a veces con envío exprés del proveedor. El sobreprecio de última hora casi nunca es del taller, es de la cadena que se aprieta en las mismas cuatro semanas.

¿Qué se agota primero? +

Los colores neutros en tallas medias: negro, blanco y marino en M y G. Son los que pide todo el mundo para uniformes de staff y regalo corporativo. Si tu diseño depende de un color específico, confírmalo con existencia antes de presentarlo a dirección, no después.

¿Qué regalo corporativo funciona mejor? +

El que la persona usa en enero. Un termo de acero de buena capacidad entra a la rutina diaria; una sudadera con el logo bien resuelto se usa si el diseño aguanta salir a la calle. Lo que se guarda sin abrir suele ser lo que grita marca por todos lados: el logo grande no aumenta la exposición, la reduce, porque nadie lo saca de la oficina.

¿Se puede dividir un pedido en dos entregas? +

Sí, y para fin de año suele convenir: una entrega temprana para lo que se usa en campañas de noviembre y otra para el regalo de diciembre. Se cotiza una sola producción y se programan dos salidas, así se aprovecha el precio por volumen sin tener el material parado en tu bodega seis semanas.

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